¿Has elegido ya el coche que más te gusta y cubre tus necesidades?

Verificando

Una vez hayamos hecho la selección en base a estos criterios, lógicamente nos iremos a los más económicos, teniendo en cuenta que entre ese tipo de “gangas” se encuentran muchas estafas o vendedores necesitados, por lo que debemos extremar las precauciones:


– Saber si detrás del anuncio hay un verdadero vendedor y si este es serio, ya que es tan importante lo que compras como a quien se lo compras. Debemos hacer preguntas muy concretas para saber el uso que a tenido el vehículo y para saber si ha sido usado por el vendedor, o lo a comprado para venderlo. Por ejemplo: ¿ha sido usted el único dueño? ¿dónde se han hecho los kilómetros? ¿tiene libro de revisiones? ¿o al menos factura de la ultima revisión?. Tenemos que preguntar la matrícula para saber el año de matriculación y poder pedir el informe de cargas, intentar saber si ha tenido accidentes, estado general del vehículo. Si tiene alguna carga de embargo o reserva de dominio de haberlo financiado, solicitar el informe de matrícula… Una vez tengamos todo esto claro, nos desplazaremos a ver el coche allí donde esté.


– Una vez estamos delante del coche preguntar de nuevo al vendedor alguna de las preguntas que le hicimos por teléfono para ver si coincide o se lo estaba inventando.


– Revisaremos el bastidor, le pediremos ficha técnica y permiso de circulación y comprobamos. Podemos aprovechar para ver si coincide el dueño, saber si es profesional o particular por tema de la garantía (IMPORTANTE: el profesional dará 12 meses. El particular no dará garantía, pero si el vehículo diera algún problema y demuestras que era un vicio o avería oculta, se tendrá que hacer cargo el vendedor). Miraremos también caballos, modelo, ITV y si es de importación o uso profesional, taxi, alquiler, etc.


– Ahora miraremos la carrocería en busca de razones o golpes importantes para ver descuadres en juntas entre piezas. Podemos ver las puntas del chasis abriendo el capo, y fijándonos en las puntas del chasis si están estiradas se nota. Revisar el maletero levantando la tapa o suelo moqueta como si fuéramos a coger la rueda de repuesto, importante que esté en condiciones, y nos fijaremos en el suelo de chapa buscando indicios de que halla sido estirado después de un golpe. Ver también si las ruedas están gastadas y sobre todo si gastan mal por el interior o exterior. Comprobar que funcionan bien luces, climatizador, radio, y ver si hay llaves de repuesto.

– Ahora, arrancamos el coche, metemos segunda con el freno de mano puesto para ver si salta o hace vibraciones raras, aprovechando para sentir si el embrague patina o si está demasiado blando, pudiendo estar desgastado o si al soltar te expulsa el pie denotando estar bien. Podemos ver el desgaste de pastillas pasando el dedo por la parte exterior superior y ver si hay mucho relieve.
A 2000 revoluciones por minuto podemos ver si el motor redondea bien o tiene altibajos por falta de compresión o mal la puesta apunto.

– Hora de probar. El coche debe ser probado primero por el propietario para saber su conducción. Cuando lo probemos nosotros lo más importante es ponerlo a unos 120km/hora para ver si se va la dirección a un lado, teniendo en cuenta que las carreteras suelen tener caída para el agua. Si vibra a menos de 90km/h, las ruedas delanteras estarán mal alineadas o equilibradas, y si es a más de 90km/h serán las traseras. Una vez estemos a 120 km/h en la última marcha, soltamos el acelerador viendo si el motor retiene bien y lo dejamos caer hasta más o menos 1.000 revoluciones, para volver a acelerar y ver como recupera en este esfuerzo. Ahí es donde al coche se le notan vibraciones raras o falta de compresión.

Si el coche suelta humo muy blanco o azul, es que consume mal agua o aceite.


No obstante, todas estas pruebas te recomendamos que las haga un profesional para evitar disgustos. Aprovecho a vender mi libro, 
www.verificauto.com te ofrece este servicio desde 0€. Sin moverte de casa podemos garantizarte seguridad en la compra o venta y ahorrarte tiempo.

Por último, si decidimos comprarlo y tenemos seguridad de que no tiene cargas, no olvides pedir informe de matrícula, firmar un buen contrato de compraventa y pactar todo en cuanto al cambio de titular. Podemos hacerlo ambos dirigiéndonos personalmente a pagar el impuesto de transmisiones en la delegación pertinente de cada zona y el cambio de titular en delegación de tráfico, o dándoselo todo a una Gestoría que os dará un justificante de forma cómoda e instantánea para llevárselo al momento.

En cuanto a la garantía, si el vehículo no la incluye se puede contratar una con alguna compañía de seguros, ya que están controladas por la dirección general de seguros, suelen ser más serias, y el tema de las averías es delicado.
Respecto al seguro, mira bien las coberturas que cubran lo que necesitemos y tengan el precio óptimo.

Si necesitas ayuda no dudes en escribirnos y te las resolveremos encantados.

¡Feliz compra!